Qué días más duros, qué ambiente más desolador para todos aquellos que han perdido a sus seres queridos, Q.E.P.D., y para el futuro económico de tantos sectores de nuestro país…

Como abogado, en estos más de sesenta días de confinamiento, no he dejado de atender consultas, dudas, problemas y preocupaciones de muchos españoles: de matrimonios, de padres, de hijos, de abuelos, de empresarios, de autónomos, de hosteleros, de parados, de trabajadores, …, en definitiva, de todos los que conformamos esta sociedad, y cierto es, que muchas, y no lo digo con la “boca pequeña”, no podía resolverlas. 

Se han publicado en el B.O.E., más de ciento cuarenta publicaciones entre órdenes ministeriales, decretos, leyes, y normativa variada. 

Sí, más de ciento cuarenta.

La inseguridad jurídica que estamos viviendo en estos días no tiene precedente, normativas tardías, a menos de ocho horas de entrar en vigor, y con miles de lagunas, tanto para padres separados, para autónomos, para hosteleros, para los ciudadanos de a pie, para el comercio minorista, para las grandes empresas, “desescaladas” anunciadas en los medios de comunicación, pero no publicadas oficialmente y para los que están o han tenido que efectuar un ERTE.

Se regula desde los bactericidas autorizados, normativa del padrón, ampliación de los llamados ERTE, regulación del arrendamiento, la NUEVA LEY CONCURSAL, limitaciones en el transporte, limitaciones a la movilidad, aperturas: cómo y cuándo, fijación de precios de distintos materiales sanitarios, limitación y regulación de fronteras, etc. y … hasta ¡los juicios telemáticos! 

¡Hasta las togas, en sentido metafórico y literal, han conseguido que nos quitemos los abogados en esta pandemia mundial! (de momento, no serán obligatorias)

La justicia, por desgracia, sigue prácticamente parada y parece ser, que los juicios, al menos, cuatro meses después del FIN DEL ESTADO DE ALARMA, que parece muy incierto, serán telemáticos (veremos si se consigue).

El retraso judicial será catastrófico y provocará un daño irreversible, “parar la justicia” más de 60 días no tendrá vuelta atrás y ello es preocupante, pues la justicia deja de ser justa cuando acarrea plazos largos y tardíos.

No obstante, no me caracterizo por la negatividad, y a pesar de que es difícil sacar algo bueno de semejante crisis en todos los aspectos, siempre abogo por la lucha y el seguir adelante, por ello y como colofón a este artículo reproduzco un extracto de una frase de Albert Einstein, que reza del siguiente tenor literal: 

“No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo. La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. (…) Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla.”

¡A por ello, a superar esta crisis!

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