Puede que hayas oído que en Madrid se va a renovar el Plan General, pero quizás no sepas muy bien qué significa eso o cómo te afecta. ¡Vamos a entenderlo mejor!

Si vemos cómo nacieron y crecieron las ciudades, podemos darnos cuenta que al comienzo las personas se asentaron cerca de ríos, tierras fértiles y rutas comerciales. Con el paso del tiempo estos asentamientos crecieron y se fueron consolidando dinámicas sociales, culturales y comerciales. Sin embargo, a medida que las sociedades se volvían más complejas y las ciudades más pobladas, surgieron problemas de contaminación, hacinamiento y falta de servicios básicos. Fue ahí donde planear el crecimiento y poner normas se volvió necesario para asegurar una buena calidad de vida de las personas. Gracias a la planificación se comenzaron a diseñar aceras, calles amplias, sistemas de alcantarillado y parques.

Pero, ¿Qué es un Plan General?

El Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) es un documento estratégico que establece las directrices para el uso del suelo, el desarrollo de infraestructuras, la preservación de áreas naturales y la gestión del crecimiento poblacional. En definitiva, el Plan General es un conjunto de normativas que definen las posibilidades y restricciones para el desarrollo de la ciudad. Eso significa que este documento establece reglas sobre dónde y cómo se pueden construir viviendas, oficinas, comercios, bibliotecas, hospitales, colegios, fábricas y parques, entre otros. También indica cuáles son los elementos protegidos y cómo se deben organizar las calles y el transporte público para que todo funcione de manera eficiente.

Actualmente, el plan general vigente en Madrid es de 1997. La realidad actual es muy diferente a la de entonces y aunque ha tenido múltiples modificaciones, es urgente que se reemplace por uno nuevo que afronte los retos y oportunidades de hoy en día. Este año se ha empezado el proceso para crear un nuevo plan y para ello se ha creado la Oficina del Nuevo Plan de Ordenación Urbana de Madrid que está encargada de realizar la revisión del plan actual y de la redacción del nuevo Plan General. El proceso de revisión y redacción del nuevo plan lleva tiempo y consta de cinco fases: información urbanística y diagnóstico; avance y formulación de criterios y objetivos generales; aprobación inicial; aprobación provisional; y, aprobación definitiva. En diferentes momentos del proceso, se realizan publicaciones para que la ciudadanía presente sugerencias o reclamaciones.

Y esto, ¿Qué tiene que ver conmigo?

El Plan General no es solo un conjunto de normas y regulaciones, es una hoja de ruta que determina el futuro del desarrollo de la ciudad. Las normativas que allí se establezcan pueden representar un obstáculo o una oportunidad para construir ciudades más sostenibles y justas. Por eso es fundamental que la ciudadanía participe en su revisión para asegurar que el plan refleje realmente las necesidades y deseos de las personas que viven en la ciudad. Si te preocupa que en tu barrio sólo haya viviendas y no encuentras comercios de proximidad para hacer las compras, o por el contrario, si hay actividades que se estén desplazando la vivienda, entonces te interesa involucrarte en este proceso, pues el Plan General determina el modelo de ciudad que se quiere construir y según lo que se defina, la ciudad tomará rumbos distintos. Por ejemplo, hay modelos que priorizan el coche y crean grandes avenidas por las que se puede transitar rápidamente, otros que priorizan la proximidad y dan especial importancia a los peatones y ciclistas. Sea cual sea el modelo que se escoja, tendrá una repercusión directa en la vida cotidiana de las personas. Por eso es fundamental que se incluyan diferentes perspectivas y actores que tengan necesidades e intereses diversos y, sobre todo, que se incluya y se escuche a aquellas personas que pasan más dificultades en la ciudad. Sólo así este plan reflejará la esperanza de construir ciudades más ordenadas, inclusivas, eficientes y sostenibles.

Vale la pena soñar

Este es el momento ideal para permitirse soñar y pensar cómo sería el Madrid ideal. Muchas veces limitamos nuestra imaginación al pensar que ciertas mejoras implicarían cambios muy grandes o costosos, o simplemente pensamos que son imposibles. Sin embargo, la revisión del plan general es la oportunidad perfecta para proyectar esa ciudad que deseamos. Y sí, sí es posible. Muchas otras ciudades alrededor del mundo han logrado implementar grandes cambios y mejoras que hacen que las personas vivan mejor y que pueden servir como inspiración.

Vale la pena soñar con…

… aceras amplias y carriles bici seguros.

… una ciudad que asegure que todas las áreas de la ciudad estén bien conectadas con un buen sistema de transporte público.

… una ciudad que se adapte al cambio climático y utilice energías renovables.

… una ciudad que tenga sistemas de drenaje más eficientes para evitar inundaciones, y ofrezca refugios climáticos.

… una ciudad que sea accesible para todas las personas con diversidad funcional.

… una ciudad que reparta equitativamente los servicios en su territorio.

… una ciudad donde todo lo que necesitas esté cerca de casa: tiendas, escuelas, parques, centros culturales…

Vale la pena soñar…

Las ciudades no solo se construyen sobre cemento y acero, sino también sobre los sueños e ilusiones de sus habitantes. El plan general es una herramienta vital para construir ese futuro mejor que soñamos. A través de una planificación cuidadosa y la participación de la comunidad, podemos crear ciudades más sostenibles, inclusivas, equitativas y agradables para vivir. Al enfrentar desafíos como el cambio climático y mejorar aspectos como la movilidad y la distribución de servicios, el plan general puede ayudar a materializar una visión compartida de progreso y bienestar urbano.